Cuando una persona se anima a poner en marcha un negocio, entre todas las dudas que le asaltan hay una que brilla con especial importancia: cuáles son las deducciones de autónomos que trabajan en casa.

Gastos de autónomos que trabajan en casa

Los emprendedores que trabajan desde casa se ahorran multitud de costes innecesarios, aunque existen una serie de gastos de autónomos que trabajan en casa que entran dentro de las desgravaciones de autónomos.

Vivienda de alquiler

Se podrá deducir la parte proporcional de la vivienda que corresponde con el espacio que se dedica al desarrollo de la actividad, además de muebles o artículos de papelería.

Es necesario especificar en el contrato que la vivienda va a tener un uso mixto y que no aparezca un uso exclusivo como vivienda. Con el alta de autónomo, al rellenar los modelos 036 y 037, hay que indicar que la vivienda es el lugar en el que se desarrolla la actividad.

Vivienda en propiedad

En este supuesto se pueden deducir la parte proporcional de amortización del inmueble, IBI, intereses de la hipoteca, servicios de recogida de residuos urbanos y los gastos de la comunidad.

El importe a deducir es el resultado de aplicar un 30 % a la proporción que existe entre la superficie total y los metros cuadrados dedicados a la actividad económica, con excepción de que se pueda probar un porcentaje inferior o superior. Para ello es fundamental que la vivienda cuente con contadores diferentes, ya que para que un gasto sea deducible ha de ser exclusivo de la actividad económica que se realice.

Si se realizan obras de adecuación en la vivienda para llevar a cabo la actividad económica, los gastos originados se pueden deducir en su totalidad.

Otros gastos de autónomos que trabajan en casa

Hay que recordar siempre que si los gastos están relacionados con la actividad como autónomo, deben estar justificados con facturas y registrados de forma contable, así se pueden identificar los que siguen:

Sueldos y salarios si se tuvieran trabajadores.

Consumos de explotación, tales como embalajes, materias primas, combustibles, material de oficina, etcétera. Este tipo estará limitado, puesto que no se cuenta con una gran superficie como una oficina, fábrica o un almacén.

Transporte: billetes de tren o avión necesarios u otros relacionados derivados de un desplazamiento para el desarrollo de la actividad.

Servicios de profesionales independientes como puede ser contar con un abogado, notario, asesor o economista.

Cuotas de la Seguridad Social propias y de los empleados a cargo.

Adquisición de libros, instrumentos no amortizables, gastos derivados de asistir a ferias profesionales, publicidad, asociaciones profesionales o colegios oficiales, servicios bancarios o la suscripción a revistas profesionales, entre otros.

Dietas: un autónomo puede deducirse 27,27 euros diarios sin pernoctación y hasta 54,34 euros diarios con pernoctación fuera del domicilio siempre que esté en España. Al salir del país, los gastos pueden ascender sin pernoctación a 48 euros y con ella a 91,35 euros diarios.

Todos los gastos susceptibles de deducciones para autónomos que trabajan en casa han de producirse por el desarrollo de la actividad. Deben abonarse por medio electrónico y acreditar la factura correspondiente.